Una proporción nunca vista de niños crece hoy en familias sin padre, a causa del divorcio, la maternidad en solitario, los cambios de pareja... De modo que no tendrán la oportunidad desconocer un modelo masculino y un estilo de conducta paterna. Al mismo tiempo, la psicología subraya que el padre no es un elemento pasivo en el desarrollo del niño, sino que desempeña un papel específico y esencial en el proceso educativo de los hijos. Algunos libros recientes ofrecen sugerencias prácticas para ayudar al padre en esta tarea.
Aaron Hass es profesor de Psicología y Psiquiatría en la Universidad de Los Ángeles, dedicado a la terapia familiar durante más de dos décadas, y padre de dos hijas. Su experiencia profesional y familiar se condensa en El don de ser padre , un libro muy sencillo, en el que muestra con muchos ejemplos cómo el padre puede establecer una relación abierta y cordial con los hijos. De lo contrario, advierte, "cuanto más crezca el niño sin que usted haya creado un vínculo con él, más incómodos se sentirán los dos cuando estén juntos, y cuanto más incómodos se sientan, menos deseos tendrán de pasar tiempo juntos". Para conseguir la confianza entre padre e hijos, Hass subraya la importancia del refuerzo positivo; la inutilidad de los largos sermones; la necesidad de abrirse a los hijos contándoles las cosas que nos ocupan y nos preocupan; el error de los "nunca haces bien", etc.
http://es.catholic.net/empresarioscatolicos/433/930/articulo.php?id=11779

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